Estoy recordando la parte negra de la espiral... esa analogía mágica y funcional que A. dijo alguna vez sobre el proceso terapéutico, donde parece que sólo se están dando vueltas... en realidad es una espiral ascendente (eso le puse yo) que pasa de a ratos por una zona negra.
Hoy fue la muestra de cómo mis demonios siguen ahí... bajo otros rostros y menos peligrosos que antes.
Dirías blog que sólo me acuerdo de ti cuando llueve en mi alma... y te diría que no es cierto porque este blog apareció en un momento bright bright ... y me dirías que vea na más cuántas entradas tiene...
Hoy me sentí como hace tiempo no me sentía... en realidad llevo unos días así... me recuerda a mi época de hace unos meses casi un año... cuando todo era triste y todo me llevaba a la inseguridad sobre mí misma... y recuerdo desde noviembre hasta hace unos días tal vez semanas... donde en general y en lo particular sentía que me comía el mundo... o que al menos ya entrábamos en tregua... con la diferencia de que ahora si me interesa estar agusto, feliz, contenta, porque he descubierto que puedo hacerlo, porque me gusta cuando estoy así... porque además tengo con quién compartir mi estar feliz y plena... y me gusta mostrarle esa parte de mí... porque me gusta de veras y no na más para pasar el rato
Y recuerdo que de nada me sirve odiar mi tristeza, mi enojo, mi inseguridad... tal vez es bueno decir sólo por hoy "han ganado"... que es la batalla y no la guerra... que soy la misma que hace unos meses y no soy la misma, porque ahora sé que puedo convivir desde lo sano... ¿en qué me siento amenazada? ¿para qué sigo enronchada, sangrante y doliente? ¡para qué dejar que la vida me pique? cuando la vida me encanta, me mata, me ilusiona, me conmueve, me mueve...
Ya basta... por hoy ganó la apatía, la inseguridad, la pesadumbre... mañana ... mañana espero sea otro día.
No hay comentarios:
Publicar un comentario